Politica Nacional de Turismo
A partir de 1995, el turismo pasó a ser encarado
como actividad estratégica por parte del Gobierno
Federal brasileño. La Política Nacional de
Turismo, implementada por el Instituto Brasileño
de Turismo (Embratur), tiene como línea maestra la
práctica del turismo como forma de promover la preservación
del patrimonio natural y cultural del País, además
de la valorización del hombre como destinatario final
del desarrollo turístico. Además de eso, tiene
por finalidad promover e incrementar el turismo como fuente
de renta, de generación de empleo y de desarrollo
socioeconómico.
A partir de 1999, la Política Nacional de Turismo
fue reorientada y alineada a las orientaciones estratégicas
del Gobierno, elaborándose sus objetivos sectoriales
y, como resultado, los Programas y Acciones de Embratur
para el período 2000 a 2003.
Todos los años, la Organización Mundial de
Turismo (OMT) realiza un levantamiento para evaluar la participación
del turismo en la economía de cada nación.
Brasil se ha destacado cada año como mercado turístico,
mostrando un creciente aumento del volumen de turistas extranjeros
que visitan el país, principalmente a partir de la
desvalorización del Real en 1999. Así, en
1992, Brasil recibió 1 millón 600 mil visitantes.
En 1999, fueron 5 millones 100 mil personas que visitaron
el país. En el 2000, Brasil recibió cerca
de 5 millones e 300 mil turistas extranjeros, siendo que,
de ese total, 1 millón 700 mil eran argentinos. Según
la OMT, la actividad turística tendrá un crecimiento
anual entre 4% y 4,8% hasta el año 2005.
Uno de los factores preponderantes para el aumento del número
de turistas extranjeros que visitan Brasil fue la mejora
del sistema de transporte aéreo, con la implantación
de nuevas rutas de vuelos charters, partiendo de países
escandinavos y dirigidas hacia las capitales del Nordeste
brasileño, principalmente para Natal (capital del
Estado de Rio Grande do Norte). También colaboró
para ese aumento la construcción de nuevos y modernos
resorts de nivel internacional en varios puntos del país.
En el caso del turismo doméstico fue responsable
por más de 80% de la tasa de ocupación de
los hoteles en el 2000, o sea: más de 45 millones
de turistas provenientes del mercado interno movieron la
industria turística brasileña. Ese movimiento
ha generado una renta anual de cerca de US$25 billones,
lo que resulta en US$7 billones en recaudación de
impuestos, 6 millones de empleos directos e indirectos,
además del ingreso de divisas del orden de US$4,2
billones en el año.
Situación actual
De acuerdo con la OMT, al facturar directa e indirectamente
US$ 38 billones de 1994 a 1998, el turismo en Brasil produjo
cerca de cinco millones de empleos. A ese respecto, existe
consenso de que el país dispone de espacio para ampliar
su participación en el mercado mundial de turismo.
Una de las tendencias más marcantes del sector turístico
brasileño, en la actualidad, es la construcción
de resorts de calidad internacional que tiene una política
de preservación ambiental moderna y amplia. Esos
emprendimientos son de gran importancia para la divulgación
y el incremento del potencial turístico brasileño,
teniendo en cuenta que las grandes cadenas internacionales
son las mayores responsables por colocar el “producto
Brasil” en los medios de comunicación internacionales.
Además de eso, esos emprendimientos representan un
gran atractivo para los inversionistas internacionales debido
a la seguridad que la inversión en el sector de hotelería
proporciona.
Además de la preocupación con las obras de
infraestructura, el Gobierno brasileño se ha empeñado
en cohibir el turismo sexual, inclusive por medio de agresivas
campañas publicitarias. En ese sentido, existen acuerdos
con Alemania e Italia para intercambio de informaciones
que puedan evitar el aumento de esa actividad en el País.
En 1997, fue creada por Embratur una campaña contra
el turismo sexual. La logomarca de la campaña brasileña
fue adoptada a nivel mundial por la Organización
Mundial de Turismo. Además de eso, fue colocado a
disposición un teléfono con llamadas gratuitas
para el recibo de denuncias contra esa práctica.
Las denuncias son encaminadas por la Asociación Brasileña
Multiprofesional de Protección a la Infancia y Adolescencia
(ABRAPIA) al Programa Nacional de Derechos Humanos del Ministerio
de Justicia que toma las providencias del caso para la investigación
y represión de ese tipo de actividad.
El Gobierno brasileño tiene como meta, dentro de
su política de expansión de turismo hasta
2003, aumentar el flujo de turistas extranjeros a 6 millones
y medio al año, atraer inversiones privadas hacia
el sector, aumentar a 57 millones de personas el flujo interno
de turistas y generar 500 mil nuevos empleos. Para eso,
el programa "Avanza Brasil" de desarrollo sostenible
contempla una iniciativa bautizada de “Turismo: la
Industria del Nuevo Milenio”, que reserva recursos
superiores a US$ 300 millones para que Embratur invierta
en programas y promoción turística.
Privilegiando a todas las macro-regiones del País,
esa iniciativa abarca las áreas de desarrollo, capacitación
y marketing del producto turístico, previniendo la
financiación de la estructura turística y
la calificación de agentes de turismo e nivel municipal.
Además de eso, contempla la realización de
campañas publicitarias para la promoción del
turismo regional, la creación de rutas alternativas
y la promoción de eventos para divulgar el turismo
interno y la imagen de Brasil en el exterior. El programa
“Turismo: La Industria del Nuevo Milenio” también
va a incrementar proyectos complementarios capaces de generar
empleos y reducir las desigualdades sociales. Como ejemplo,
se puede citar el proyecto de ecoturismo, que a través
de una acción conjunta de Embratur y del Ministerio
del Medio Ambiente, está implementando las directrices
de una Política Nacional de Ecoturismo; el proyecto
"Mejor Edad", que busca propiciar la mejora de
la calidad de vida, a través del descanso y del turismo,
de brasileños con más de 50 años; El
programa de "Iniciación Escolar", que hace
conciencia en los estudiantes sobre la importancia socioeconómica
del turismo, y que, desde 1995, ya alcanzó la marca
de 80 mil estudiantes en todo Brasil; y el programa de Turismo
Náutico, que tiene el propósito de aprovechar
el potencial turístico del litoral, de las vías
aquaviarias y de las represas de plantas hidroeléctricas.
Otro programa adicional a la ampliación del sector
turístico nacional es la "Bolsa de Negocios
Turísticos". Que tiene por objetivo atender
a los empresarios interesados en invertir en la modernización,
ampliación y construcción de emprendimientos
turísticos, tiene disponible por medio de internet,
un banco de datos amplio conteniendo informaciones al respecto
de líneas de financiamiento, estadísticas
económicas y financieras, mailing list de empresas
prestadoras y suministradoras de servicios y productos,
entre otras informaciones. La meta es suministrar informaciones
capaces de orientar a los empresarios en el desarrollo de
sus negocios.
El Gobierno Federal pretende invertir, de la misma forma,
US$ 212 millones en la región Amazónica para
proyectos destinados al ecoturismo, dentro del Programa
de Desarrollo Integrado al Turismo (PRODETUR). Para la región
del Pantanal mato-grossense están previstas inversiones
de US$ 400 millones, con miras al incremento del turismo
para extranjeros provenientes de los países del Mercosul
(Argentina, Paraguay, Uruguay, Chile y Bolivia). En la región
Nordeste, las inversiones serán del orden de US$
670 millones. Para las regiones Centro-Oeste y Sudeste de
Brasil están siendo preparados programas semejantes.
Las inversiones que las regiones reciben a través
de PRODETUR son relativas a la implantación de obras
de infraestructura que, directa o indirectamente, estén
ligadas a la promoción del turismo en la región.
Esas obras van desde la construcción de una red de
alcantarillado a la modernización y ampliación
de aeropuertos. Con recursos provenientes del Gobierno Federal,
de los Estados de la Federación y del Banco Interamericano
de Desarrollo (BID), Brasil invirtió, en los últimos
cinco años, US$10 billones en la mejora de la infraestructura
turística, siendo que la iniciativa privada fue responsable
por cerca de US$6 billones de ese total. Otro aspecto que
PRODETUR viene contemplando es la recuperación del
patrimonio histórico brasileño. Ya fueron
completamente recuperados y revitalizados el Pelourinho,
en Salvador, el centro de Recife y la ciudad de São
Luís en Maranhão.
Esa nueva fase del turismo nacional se da en el sentido
de promover el pleno desarrollo de esa industria, contribuyendo
para la promoción del desarrollo sostenible y la
reducción de las desigualdades sociales aún
existentes en Brasil.
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