Fue adoptada por el Decreto No. 4 del 19 de noviembre de 1889, promulgado 4 días después de la Proclamación de la República, y sustituyó a la antigua bandera del imperio. Sus creadores fueron: Benjamín Constant, Teixeira Mendes y Pereira Reis, con diseño de Décio Vilares.
La bandera de la República mantuvo, de la antigua bandera imperial, el rectángulo verde y amarillo, reemplazando la corona de la monarquía por la esfera azul atravesada por una franja blanca inclinada de izquierda a derecha, con la inscripción “Ordem e Progresso” en letras verdes, con 27 estrellas dispuestas por encima y por debajo del dístico.Los colores verde y amarillo, según Teixeira Mendes, representan el aspecto industrial de Brasil pues caracterizan el conjunto de las producciones de la naturaleza orgánica e inorgánica. El globo terráqueo recuerda la esfera que figuraba en la bandera del Principado Honorífico de Brasil. Las 27 estrellas simbolizan los 26 estados y el Distrito Federal; son estrellas desiguales cuya posición no es arbitraria sino que refleja un aspecto del cielo de Brasil donde se destaca la constelación de la Cruz del Sur (Cruzeiro do Sul). Esta, a su vez, recuerda la cruz de la primera bandera que flameó en las playas de la “Tierra de Santa Cruz” -nombre que dio al Brasil su descubridor, don Pedro Alvares Cabral. “Ordem e Progresso” es un lema positivista que evidencia la repercusión de la filosofía de Augusto Comte en el Brasil, a finales del siglo XIX. Es la simplificación de la frase: “El amor por principio, el Orden por base y el Progreso por fin”.La bandera brasileña debe obedecer a rigurosas proporciones, tanto en lo referente al tamaño de los diversos elementos que la componen, como en lo relativo a la posición de los mismos.